Siete poemas (1985) – Leopoldo María Panero

Uomo ch’alla Sicilla abiti
guardati d’aprir la porta
ch’alla tua isola vien d’arrivar
uno ch’é morto: uno ch’é morto e vive
nell’isola scalza, uno mezzo brullatto.

***

In the open house nobody cries
in the silent midnight the open nobody cries
and nobody touchs the cry.

***

Nobody told me the long history of Priamo
the long destruction, the waiting of the slave
under the falling walls.

***

Hay un sol en la tarde
que nos mira y nos llora
hay un bosque de nieve y una piedra de sangre
hecha para los sueños lentos más que la piedra
lentos como pisadas de lentos policías
que buscaban la muerte seguidos por los perros
atroces de Diana.

***

Era un dios en la sombra que escuchaba el soido
de árboles vacilantes
de niños y de falos
y la sombra tras los árboles lloraba.

***

Caían los cristales
y hombres de ceniza lloraban
parecidos a nadie
ubicados en medio del circo enorme y vasto
en el que Nadie llora
vigilado de cerca por barbas gigantescas
que morían cercadas de guerreros de frío,
y Patroclo sentado en el centro de la nada.

Dyonisos
Lambda era el grito escrito en las paredes
y el gallo que no habla gritaba en la basura
escupido en la frente por alguien sin cabeza
mientras un niño, el más oscuro
y cruel y secreto de los niños
susurraba en silencio el nombre del diablo.

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