LMP traduce a Lewis Carroll: La caza del Snark (séptimo espasmo)

SÉPTIMO ESPASMO
El destino del Banquero

tan grande fue su espanto que el chaleco lo tuvo todo blanco Ilustración al séptimo espasmo, de Henry Holiday

…tan grande
fue su espanto que el chaleco
lo tuvo todo blanco
Ilustración al séptimo espasmo, de Henry Holiday

Lo persiguieron con dedales, y con inmensa cautela;
lo persiguieron tenedores y esperanzas;
lo torturaron con una acción de ferrocarril;
lo hechizaron con sonrisas y jabón.

Y el Barquero, armándose de un coraje tan nuevo,
como para inspirar por doquier asombro,
corrió locamente y se perdió de vista
en su celo de cazar al Snark.

Pero, mientras lo perseguía armado
de dedales y de gran cautela, un Bandersnatch
surgió de repente como el fuego
cazando al Banquero, quien lanzó de desesperanza
un aullido, sabiendo lo imposible de escapar.

Ofreció pródigo rescate, ofreció un cheque
(pagadero “al portador”) por siete
libras diez, pero
el Bandersnatch se contentó con alargar su cuello,
asiendo con más fuerza al Banquero.

Sin desmayo –mientras su furmiantes[1] mandíbulas
lanzaban salvajes mordiscos–
forcejeó, saltó, se debatió hasta
que vencido cayó al suelo.

El Bandersnatch, cuando los otros
corriendo acudieron, huyó: tan sólo
quedó del Banquero el aullido.
Y el de la Campana: “Es exactamente
lo que me temía” –dijo tocando la Campana.

Tenía el pobre
la cara negra, y además
tan grande
fue su espanto que el chaleco
lo tuvo todo blanco: algo
por cierto bastante asombroso.

Ante el horror de quienes lo miraban,
se irguió de gala vestido y con muecas
quiso hablar con lengua que no tuvo.
Caído en una silla, buscaba en el cabello
cosas de su infancia y recuerdos de su abuela
y una sortija de su novia. Y cantó, cantó
con la lengua perdida, más que nunca
frivolente[2], cosas inútiles que demostraban
científicamente su locura, tocando
con dedos de cadáver castañuelas de hueso.

“Dejémosle ahí, se hace tarde
–profiriera el de la Campana temblando–,
hemos perdido medio día; un poco más
y nos quedamos sin el Snark, que ya la noche cae
y nos viene siguiendo”.


[1] Furmiantes: furiosas – humeantes (ver prefacio de esta obra).
[2] “Frivolente”, traducción de “mimsy”, frívolo y doliente.

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